Entrevista con el General Alejandro Woss y Gil, Ex-Presidente de la República Dominicana.

Introducción.

El contenido de este importante documento histórico, que presentamos en este espacio, nos llegó a modo de colaboración del portal HistoriaRD-Serraty. Se trata del texto relativo a una entrevista que realizara un reportero del periódico La Correspondencia, de Puerto Rico al Ex Presidente de la República Dominicana, general Alejandro Woss y Gil, el día 30 de noviembre de 1903, luego de su llegada a esa isla tras su derrocamiento.

Los términos expuestos por el general Woss y Gil, en esta entrevista que transcribimos de manera íntegra, nos permiten comprobar algunos aspectos de la historia dominicana que en ocasiones han sido tergiversados, en algunos casos de manera interesada.

Con la finalidad de aclarar algunos de esos aspectos, haremos nuestro comentario debajo, a continuación de la entrevista, citando las bases documentales que sostienen nuestros argumentos.

Carlos Danilo Morales Miller (Administrador)

Texto de la Entrevista:

La Correspondencia de Puerto Rico. 30 de noviembre de 1903.

 Entrevista con el General Alejandro Woss y Gil, Ex-Presidente de la República Dominicana.

La causa primordial de los sucesos de Santo Domingo ha sido una cuestión económica.


No hubo, que él conozca, contraste internacional alguno para apoyar ningún gobierno.

La entrevista de nuestro reportero en el día de ayer, con el señor General don Alejandro Woss y Gil, Ex-Presidente de la República de Santo Domingo, fue muy satisfactoria.

Nuestro reportero le preguntó por las causas del movimiento revolucionario que ha ocasionado su retirada del poder; y él le manifestó:

Que obedecía el movimiento a los naturales descontentos de un país que no puede, y sin embargo quiere, resolver el problema económico, en breve instante.

-Su permanencia en el poder fue corta, apenas seis meses, y no pudo hacer nada conforme a su voluntad.

-Ha habido precipitaciones, que no pueden justificarse, sino por causas de personal impaciencia.

-La oposición hubiera podido conseguir todos sus propósitos por medios constitucionales, sin ir a la guerra armada.

-Su gobierno fue liberal, sin que puedan atribuírsele actos de desdoro, y jamás dio pábulo a pasiones de rencor, ni de persecución sistemática, ni de represión política.

No hay, que él conozca, contrato internacional alguno que envuelva el reconocimiento de un gobierno allí; esto no tiene principio alguno, ni base de orden moral. El protocolo firmado con los Estados Unidos en los tiempos de Horacio Vásquez fue reconocido por el gobierno que acaba de caer cuando fue necesario atender a las exigencias del ministro Powell.

Como Presidente caído, él no puede precisar su actitud política presente, que depende de la actitud que adopten los que asumen hoy la dirección de los asuntos públicos. Pero él no siente agravios de nadie; sus amigos estuvieron hasta última hora a su lado.

La ciudad capituló, como ha dicho un periódico local, dignamente, pues lo mismo los oposicionistas que su gobierno deseaban evitar derramamiento de sangre y perturbaciones sociales. Era lo más patriótico y así se hizo.

Piensa pasar una temporada en Puerto Rico. Le ha agradado mucho ésta ciudad y sus contornos, que le recuerdan una población europea, de las más alegres y pintorescas.

Desea, dijo finalmente, la paz en su Patria y es su pesar que las revoluciones de la política actual no se hayan verificado bajo la influencia constitucional, sin sangre, sin dar espectáculos de desolación al mundo civilizado que fija sus ojos en América.

No conoce el Gabinete que hoy dirija la acción pública en Santo Domingo, sin que pueda suponer qué compatriota suba a la primera magistratura nacional.

Tal fue la conferencia celebrada en el hotel «Inglaterra», con el señor Woss y Gil, que es un caballero correctísimo y muy ilustrado. Sus dotes son reconocidos por sus compatriotas y tenemos el honor de reconocerlos también. Le acompaña el Secretario de Hacienda señor José Brache, que es un afable caballero.

(Fin de la entrevista)

Nuestro Comentario:

En esta interesante entrevista el Ex Presidente Woss y Gil expone de manera clara y espontánea que el movimiento revolucionario de La Unión, que dio al traste con su gobierno, no tuvo respaldo internacional ni ayuda de alguna potencia extranjera. La ayuda militar de los norteamericanos a Morales, para su ascenso al Poder, es un mito o falsa aseveración que se ha replicado de manera poco seria e irresponsable en la historiografía dominicana como un postulado, llegando a convertirse en leyenda urbana ya que nunca se ha citado, o identificado, alguna unidad militar naval o terrestre de los Estados Unidos, que participara a su favor durante la campaña hacia la toma del Poder.

La revolución de La Unión comenzó en Puerto Plata el 24 de octubre de 1903 y el día 28 llegó al antepuerto el crucero Independencia, con instrucciones del gobierno de Woss y Gil de establecer un bloqueo naval para evitar que a los revolucionarios les llagara alguna ayuda, o refuerzos militares,  por la vía marítima.

Varios reportajes de la prensa norteamericana de entonces, publicados días después sobre el asunto por los periódicos “The Week´s Progress” y “The Summary”, ambos de New York, así como por “The Herald and Presbyter” de Cincinnati, informaron que el bloqueo naval dispuesto por el gobierno de Woss y Gil impidió la entrada al puerto, a cumplir los objetivo de sus viajes, tanto al buque cubano María Herrera, procedente de La Habana, como al buque norteamericano Cherokee, de la línea Clay, procedente de Montecristi. Ambos buques tenían en su ruta habitual entrar a Puerto Plata a llevar pasajeros, carga y el correo. (Ver en este portal: Bloqueo Naval a Puerto Plata 28/10/1903).

La acción del crucero Independencia, que impidió entrar al puerto de Puerto Plata al buque de bandera norteamericana Cherokee, ocasionó tal enfado en el Encargado de Negocios estadounidense William Powell, que elevó una protesta ante el gobierno dominicano y solicitó a su gobierno el envío de buques de guerra para proteger sus intereses, los que poco después llegaron a los puertos aduaneros dominicanos amparados en los términos del Protocolo firmado el 31 de enero de ese mismo año, entre el gobierno provisional de Horacio Vásquez con el de los Estados Unidos, respecto a la deuda pendiente con la San Domingo Improvement Co. (Ver reportaje de «The Week´s Progress» de New York sobre lo precedentemente citado, incluido en el artículo «Bloqueo Naval a Puerto Plata», en este portal)

Este es un testimonio fehaciente de que en los días en que se inició la revolución de La Unión, y posteriores, en las costas de Puerto Plata no había un buque de guerra que pudiera intervenir a favor de ninguna de las partes, ni siquiera para evitar que el Cherokee, de bandera estadounidense, fuera impedido de entrar al puerto para cumplir con el objetivo normal de su viaje. Además, según consta en el documento de fecha 20 de enero de 1904, del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Dominicana, que reposa en el Archivo General de la Nación (Libro No. 54 de 1905, página 301), se hace constar que el gobierno de los Estados Unidos reconoció el Gobierno Provisional de Morales Languasco el día 19 de enero de 1904, dos meses después de asumir el Poder (el 25 de noviembre de 1903). ¿Podría explicarse con algún sentido de lógica razonable, que un gobierno de una potencia geopolítica interviniera militarmente a favor de un grupo político y luego gobierno, de una nación que no hubiera reconocido?

Invitamos al lector a sacar sus conclusiones sobre lo aquí expuesto, así como a realizar sus propias investigaciones.

Carlos Danilo Morales Miller  

Deja un comentario